ANSELMO GONZÁLEZ GONZÁLEZ

Anselmo González, fundador de la escuela gratuita de niños de nuestra localidad, perteneció a la colonia de riojanos que, en la segunda mitad del siglo XVIII se asentaron en Cádiz y se dedicaron a la actividad mercantil.

 

Calle Anselmo González, en el centro de Galilea

               El 26 de septiembre de 1810, encontrándose enfermo, al no tener herederos forzosos -era soltero- otorgó poder para testar en su nombre a favor de Esteban Gastaca, José Puyades y Clemente Fernández Elías, quien años más tarde sería también albacea de Juan Esteban Elías, fundador de la escuela de Soto y ejecutor de su voluntad, y  los nombró sus herederos fideicomisarios, solidaria y mancomunadamente, para que aplicaran el importe de su caudal, una vez liquidada su testamentaría al único comunicado que les dejaba: Este comunicado consistía en que lo sobrante de sus bienes, en caso de haberlo, de cualquier especie, se aplicase a la mejor enseñanza e instrucción en primeras letras de los niños pobres de Galilea, su pueblo natal, bajo la dirección, vigilancia y cuidado de los señores cura y alcalde del mismo pueblo a quienes desde ese momento instituía también en patronos.

 

             

  Asimismo disponía que, en caso de que sobrase dinero, después de pagar al maestro o maestros, que se estimasen precisos para los mayores adelantamientos de la juventud, ins­trucción de la doctrina cristiana para que llegasen a formar a aquella juventud, útil a la religión y al Estado, se les diese a los niños libros, papel, tinta, plumas y demás que necesitasen  alguna ropa.  El capital que se destinase a este fin habría de invertirse para que son sus productos se garantizase  la perpetua duración de la obra pía que constituía.

 

               D. Anselmo murió al día siguiente, 27 de septiembre de 1810, a las nueve de la noche.  Inmediatamente Esteban Gastaca y Clemente Fernández Elías -José Puyades renunció al cargo el mismo día-  iniciaron los trámites de la testamentaría, pero la tarea no fue fácil.  Duró catorce años.  La mayor parte del caudal consistía en créditos de dudoso cobro, pero por fin consiguieron reunir fondos suficientes con que cubrir todas las obligaciones y dejar un sobrante suficiente para aplicarlo a la fundación de la escuela. El día 15 de diciembre de 1824 reunieron la junta de acreedores donde se aprobó el estado de las cuentas y el pago de los acreedores.

 

               El día 24 del mismo mes de diciembre, los albaceas, para desembarazar sus conciencias de esa carga, antes de que una imprevista muerte les impidiera hacerlo, decidieron transferir esta institución y su nombramiento de herederos en los ministerios eclesiástico y secular, representados en los señores cura y alcalde de Galilea para que, sin pérdida de tiempo, tomasen el resto de los bienes de la testamentaría de D. Anselmo, tal como resultaban del estado que judicialmente habían presentado y les diesen, bajo su responsabilidad de la que ellos se descargaba, la aplicación puntual y exacta.  Encargaban a los señores cura y alcalde, y a los que en los sucesivo les sucediesen, el que procurasen cumplir bajo su  responsabilidad el mejor desempeño de esta escuela pública y la conser­vación de sus capitales con suyo fruto se había de sostener, por ser todo conforme a la voluntad del fundador

 

               El capital fundacional, además del invertido en la construcción del edificio, escuela y vivienda, y en la adquisición de su huerto para el maestro, ascendía a 156.000 reales.  En 1956 estaba invertido en títulos de Deuda Perpetua Interior al 4%, por un importe de 39.000 Pts.  La escuela funcionó casi 100 años.  En 1922 se clasificó como fundación benéfica particular docente, y el 15 de mayo de 1923, con el apoyo de D. Alberto Villa­nueva y D. Daniel Menchaca, la escuela se convirtió en escuela nacional.  El 9 de diciem­bre de 1946 se transmutaron los fines de la fundación y la renta de su capital se destinó a mantener las obras circunescolares, premio de los alumnos de mayor aplicación, ropero, formación de biblioteca escolar, ayuda y estudio a la catequesis parroquial, etc.  El 7 de marzo de 1947 se aprobó el reglamento por el que habían de regirse estas obras circunescolares

                Más detalles sobre la construcción de las escuelas de patronato en el punto 20 de la Historia de Galilea

 


BIBLIOGRAFÍA

Contribución de los emigrantes a la educación riojana          

Miguel Zapater Cornejo