SUS VICARIOS GENERALES

 

            D. Diego de Tejada y Laguardia no tuvo más que dos vicarios generales y dos oficiales principales.  El doctor Francisco Ruiz de Palacios desempeñó el cargo de vicario general desde la toma de posesión de la diócesis hasta su muerte. Le sucedió el licenciado Martín Pérez Rodríguez de Segura, natural de Galilea, como el obispo, que ejerció en Burgos el mismo cargo. En 1683 era arcediano de Burgos. El cabildo lo nombró árbitro para llegar a un arreglo en el asunto del pontifical[1] del obispo riojano.

             Durante corto tiempo colaboró con la administración de justicia a título de oficial principal el licenciado Enrique de Urriés y Cruzat, canónigo de la catedral de Pamplona, pero a partir del 24 de octubre de 1659 aparece en su lugar el doctor Cristóbal de Gayarre y Atocha que no cesó hasta el traslado del obispo.  Ambos suplieron ocasionalmente al vicario general.

             Le ayudaron en la visita pastoral a la Diócesis el doctor Miguel de Iribas, canónigo de la catedral de Pamplona y el licenciado Pedro de Adiós, vicario de la iglesia parroquial de San Nicolás, de la misma ciudad.


[1] Conjunto o agregado de ornamentos que sirven al obispo para la celebración de los oficios divinos