CONCORDIAS

 

Concordias

               Las  concordias, o acuerdos suscritos entre dos entes poblacionales, fueron establecidas entre los siglos XV al XIX, y fueron el marco legal en el que se fundamentaron las abundantes reclamacio­nes que en el futuro habrían de sucederse.  De su solidez jurídica y de su importancia social da prueba el hecho de que siempre prevalecieron los derechos adquiridos al amparo de las mismas, ante las demandas interpuestas por quiénes, unilateralmente, querían sortear estos derechos, como más adelante veremos.

 

               A  lo largo de estos cuatro siglos varios fueron los acuerdos que se firmaron entre los pueblos de la serranía y los del valle para evitar enfrentamientos o malas interpretaciones del derecho que les asistía a unos y a otros en el disfrute de sus excedentes: agua en los pueblos altos  y pastos en sus vecinos de la llanura. Estos acuerdos fueron la garantía jurídica de que mientras estuvieran vigentes, no se iba a alterar en absoluto la paz social de sus moradores, que dedicados casi exclusivamente a la ganadería y a la agricultura, encontraban en ellos la tranquilidad que da un instrumento legal que siempre gozó de la consideración de ley en las ocasiones en las que, por unas u otras razones, se intentó bordear el cumplimento de su articulado.

 

               De las muchas concordias que se establecieron en el pasado, las que siguen a continuación son las que, por uno u otro motivo, tuvieron  más trascendencia para  mantener las buenas relaciones entre nuestros vecinos.