CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS PARA MAESTROS

 

Antiguas casas de maestros

            Una de las ofertas que hacía el Ayuntamiento al elevar el expediente de conversión de la escuela de patronato en nacional que vimos anteriormente era la de proveer a los maestros de viviendas dignas, o en su defecto, habilitar una partida del presupuesto para hospedaje.  En el año 1933, aprovechando que el maestro nacional de niños, José Luis Eguizábal Torre, era a la vez alcalde de Galilea, se dio un impulso definitivo a la construcción de estos edificios.  El solar destinado  para ello fue el que poseía el Ayuntamiento en la calle Anselmo González, y que había sido desechado anteriormente por la Dirección General de Primera Enseñanza por ser insuficiente  para levantar, sobre él, la escuela nacional de niños.

 

Siguiendo los trámites establecidos por la ley, el pliego de condiciones, por la fórmula de concurso, es publicado en el  Boletín Oficial, y por él pujaron dos constructores: Honorio Ortega, de Ribafrecha, que se compromete a construir las edificaciones por 14.195 Pts, empezando en un plazo de seis días; el otro es Gregorio García Viguera que puja con 13.400 Pts y que es quien, a la postre, se le adjudicaría  el concurso.

 

La apertura se efectúa el día 16 de marzo de 1933 y entre las cláusulas existe una que obliga a levantar las obras en un tiempo récord: desde esa fecha hasta finales de junio del mismo año.  El edificio, dice la memoria, es una planta rectangular con un frente de diecisiete metros y un fondo de siete.  Las viviendas serán enteramente simétricas y el presupuesto que contemplaban eran de 14.701 Pts.

 

A lo largo de cincuenta años estas casas han cumplido el fin para el que fueron creadas, salvo a partir de los años cincuenta en los que una de ellas es habilitada para escuela de párvulos.  El 15 de mayo de 1982 se inicia el expediente de desafectación de esta casa  ya que la plantilla docente para este municipio es de un solo maestro, y el futuro no es tan halagüeño como para que se aumente dicha plantilla.  De las dos casas para vivienda de los maestros, sólo uno está ocupada por él y la otra está en malas condiciones, impropias para su uso.  El importe de la venta es destinado por el Ayuntamiento a sufragar parte de las obras de la nueva casa Consistorial, próxima a construirse.  En 1990 la otra edificación, desestimada como vivienda, por los diferentes maestros que se suceden es rehabilitada y transformada en guardería municipal.