RESTAURACIÓN DEL RETABLO MAYOR

Restauración del retablo mayor.

De la importancia histórica y artística del retablo Mayor de la iglesia de Galilea, da fe lo que del mismo se dice en uno de los apartados incluidos en esta sección, referida al patrimonio cultural y artístico de nuestra localidad. Por esos mismos motivos, y por otros entre los que pudieran incluirse el del sentimiento de pertenencia del mismo al pueblo de Galilea, aunque la titularidad efectiva no lo sea, es por lo que, cuando al abordar el repintado integral de la iglesia, en los primeros meses del año 2005, se comprobó, con el andamiaje montado, que su estado era, en general calamitoso, y se tomó la firme decisión de que, en el momento en el que las circunstancias así permitieran, se abordaría la restauración integral del mismo.

Ha tenido que pasar más de una década para que, nuevamente, la iniciativa municipal, y muy especialmente la de la actual titular del Ayuntamiento, considerara que, la preservación del escaso patrimonio histórico-artístico de nuestro municipio, todo él de carácter religioso, debería ser una prioridad, para traspasarlo, en las mejores condiciones posibles, a las generaciones venideras. Y la fórmula siempre es la misma. Se solicitó a la Consejería de Cultura del Gobierno de La Rioja la subvención económica, necesaria para abordar la restauración del mismo, por un importe presupuestado de 60.910 €. La parte aportada por el organismo autónomo fue de 48.173 €, repartidos en dos anualidades correspondientes a los años 2016 y 2017.   El Ayuntamiento, de los fondos municipales, concedió otra subvención de 10.737 €, susceptibles de ser recuperados a través de donativos que puedan aportar los feligreses. El obispado contribuyó con 2.000 €.

La responsabilidad de abordar un trabajo de de estas características tan especiales recayó en la empresa "Atrio, Restauración del Patrimonio", cuya responsable, Mercedes Sierra Pallarés, tuvo que enfrentarse a un enorme desafío para desmontar, catalogar, restaurar y volver a montar en su emplazamiento original, la infinidad y variedad de elementos dispares, con un resultado tan extraordinario, como pude comprobarse en la actualidad. No obstante, y como ejercicio de comparación fotográfica, se ha considerado interesante incluir en esta página sendas fotografías de varios fragmentos o pasajes del retablo restaurado, para comprobar el excelente trabajo realizado.

 

MEMORIA DE MERCEDES SIERRA PALLARÉS. TRATAMIENTO REALIZADO.

Criterios de actuación:

Toda intervención de restauración va dirigida a devolver la integridad física y material a la obra que se trata y a frenar el deterioro ocurrido a lo largo de su historia. Otro importante objetivo es recuperar la lectura y la calidad estética enturbiada por capas de polvo o barnices oxidados.

En el retablo de San Vicente una de la principales razones para intervenir era averiguar por qué las hornacinas del ático estaban vencidas hacia el centro y descartar daños en la estructura. El oscurecimiento de la capa de gomalaca impedía apreciar las policromías y los daños causados en los relieves hacían muy confusa y difícil la lectura correcta de este bien por otro lado tan interesante.

Retablo Mayor, antes.

Retablo mayor, después

Durante la intervención nos hemos basado siempre en los datos técnicos e históricos conocidos, consultando la bibliografía pertinente, pero nos ha sido imposible acceder a los libros de fábrica de la iglesia que se conservan en el archivo del seminario. Queda para el futuro profundizar en la historia de este magnífico retablo y sobre todo averiguar los motivos que se tuvieron a principios del siglo XIX para intervenir en esta estructura repintando y re-policromando y ocultando así una obra de gran calidad artística.

La decisión de eliminar los repintes en relieves e imaginería se ha tomado teniendo en cuenta la gran calidad de la policromía original del s. XVII y la poca o nula calidad de los repintes, así como la muy buena conservación de las capas subyacentes que al tener un barniz intermedio nos permitía retirar los repintes sin dañar los estratos originales. Por lo que respecta a la mazonería no había discusión posible porque no se trata de unos repintes sino de una re-policromía en toda regla con un aparejado general sobre la original raspada y perdida por lo tanto a tal efecto.

La reintegración cromática ha ido encaminada a devolver la lectura a la obra sobre todo a los relieves que narran la vida de San Vicente y a los tondos del banco que han sido los más perjudicados por la intervención humana y los que más confusión presentaban. Esta reintegración se ha hecho siempre desde el respeto al original utilizando técnicas diferenciadoras como el rigatino y materiales reversibles.

En la documentación gráfica con los mapas de daños queda reflejado el estado de conservación de cada uno de los elementos que forman el retablo en el momento de la recepción de la obra y se ha complementado con la documentación fotográfica con la que se ha seguido cada uno de los pasos dados en esta intervención.

Han sido un gran apoyo los análisis de laboratorio tomados sobre pequeñas muestras de la policromía que nos han ayudado a comprender la historia material del retablo y así poder decidir con seguridad sobre los métodos y materiales que se iban a utilizar en la restauración.

INSTALACIÓN DE MEDIOS AUXILIARES:

Para el trabajo sobre el retablo en el presbiterio se instaló un andamio modular homologado sobre el que se accedía a toda la estructura. La capilla del Pilar se adecuó como taller provisional forrando el suelo con lona de plástico y habilitando una zona como almacén de material y unas mesas para trabajar sobre las piezas que se iban a desmontar.

RECONOCIMIENTO O ESTUDIO INICIAL DE LA OBRA:

Toma de datos gráficos y fotográficos y realización de los mapas de daños.

Toma de muestras para la realización de los análisis de laboratorio.

LIMPIEZA SUPERFICIAL:

Aspirado de todo el retablo con aspirador y brochas de pelo suave. Extracción de los elementos metálicos no funcionales. Se ha optado por dejar en su sitio las piezas de hierro grandes que estaban muy embutidas en la madera porque era imposible sacarlas sin dañarla. Los elementos del ático desmontado se han limpiado en profundidad por el reverso con cepillos metálicos y aspirador.

 DESMONTAJE:

El desmontaje del ático se realizó pieza a pieza siglando cada una de ellas y reflejando su localización en un mapa del retablo. Las piezas más voluminosas y pesadas se bajaron con ayuda de un tráctel y las menos pesadas con una polea. Las piezas desmontadas fueron todas las del ático y el relieve del prendimiento que estaba suelto en su caja y al que se podía acceder fácilmente desde la parte alta del entablamento. Todos los elementos ya siglados de trasladaron para su tratamiento a la Capilla del Pilar.

CONSOLIDACIÓN DEL SOPORTE:

Las zonas con pérdida de cohesión del soporte se trataron con aplicaciones de Paraloid en acetona en proporciones variables para favorecer la penetrabilidad.

Calle central, antes

Calle central, después

ADHESIÓN Y ENCOLADO DE PIEZAS:

Las puntas de hierro oxidadas que unían las piezas desmontadas del ático se han sustituido por espigas de madera encoladas con acetato de polivinilo.

También se han unido las partes desencoladas asegurándolas con espigas y algún embarrotado que estaba suelto.

REINTEGRACIÓN DE SOPORTE EN ZONAS INESTABLES:

La pieza inferior de la hornacina central del ático que estaba muy acorchada en su trasera por la acción de los xilófagos, se ha saneado eliminando la parte deteriorada que se ha sustituido por una nueva pieza de pino melis, encolada con acetato de polivinilo.

En la misma hornacina se han hecho dos pies derechos nuevos para reforzar la tabla sobre la que va apoyado el relieve del descendimiento y sustituir así los ladrillos que macizaban ese hueco.

La tabla que faltaba en el inferior de la caja del segundo piso de la calle izquierda se ha sustituido por una nueva hecha de madera de pino melis. No se ha entonado porque queda detrás del relieve.

TRATAMIENTO DE ELEMENTOS METÁLICOS:

Los elementos de hierro forjado que se han dejado sobre la mazonería se han tratado con ácido tánico al 3% en alcohol etílico para controlar la oxidación. Como protección final se han barnizado con paraloid B-72 en acetona al 5%.

REINTEGRACIÓN DE PÉRDIDAS DE SOPORTE CON RESINA EPOXÍDICA.

Las pequeñas pérdidas de soporte aparecidas en zonas atacadas por xilófagos se han reconstruido con araldit sv 427 . También los huecos dejados por las puntas eliminadas y la parte calcinada del banco. (aquí se ha optado por

FIJACIÓN DE ESTRATOS, DORADOS Y POLICROMÍAS:

Con cola de conejo rebajada en agua previa humectación de la zona con una solución hidro-alcohólica.

Muladar, antes.

Muladar, después

 

LIMPIEZA:

• Mazonería y mesa del altar:

La gomalaca se ha eliminado con una solución de alcohol etílico y acetona al 50% ablandándola previamente con empacos de algodón. La purpurina se ha quitado con acetona pura y los restos de cera se han ablandado con pistola de calor y retirado con white spirit. Los dorados se han limpiado con una solución de vulpex en white spirit 1/1,5.

• Relieves e imágenes:

Los repintes de relieves e imaginería se han eliminado utilizando distintas disoluciones:

o Dimetildulfóxido y acetona proporción 3/2.

o Alcohol bencílico y acetona proporción 2/3.

o Alcohol bencílico, alcohol etílico y agua en proporción 2/2/1 .

Las zonas sin repintar y sin gomalaca (carnaciones) se han limpiado con vulpex en white spirit proporción 1/1.5.

ESTUCADO DE LAGUNAS:

Solo se han estucado las lagunas muy visibles de la mazonería con un estuco hecho a base de sulfato de cal y cola animal enrasándolo con el original.

REINTEGRACIÓN CROMÁTICA:

Se ha hecho con témperas profesionales que resultan muy adecuadas por ser fácilmente reversibles y resistentes a la luz. La técnica diferenciadora ha sido el rigatino discernible a una distancia de menos de un metro. Las pequeñas lagunas se han reintegrado con el color local.

Las zonas raspadas de los relieves se han reintegrado con rigatino para devolver la lectura correcta a estas piezas. El estofado original se hacía sobre el oro que se dejaba ver solo parcialmente. Con esta reintegración se ha intentado conseguir el mismo efecto y a su vez distinguir el original de la zona reintegrada.

Los restos de policromía original del XVII quedan perfectamente integrados y a su vez son fácilmente discernibles del original.

Las zonas doradas de la mazonería se han reintegrado con rigatino en zonas altas y con un estarcido de irodin (pigmento brillo perlino de mica natural), sobre color bol.

Para el expositor se ha hecho un estarcido de témperas de colores: rojo, azul, tierra sombra natural, verde e irodin. Conseguimos así darle homogeneidad a un elemento que carecía de ella, destacar las zonas doradas e integrarlo en el conjunto del retablo como el añadido barroco que es.

Descendimiento, antes

Descendimiento, después

MONTAJE:

El ático se montó de forma inversa al desmontaje, pieza a pieza, colocando todos los elementos nivelados y corrigiendo así el desplome que tenían las hornacinas hacia el centro. Para ello se calzaron algunos elementos con cuñas de madera.

Las hornacinas se han anclado al muro del presbiterio con pletinas de hierro galvanizadas atornilladas con tornillería inoxidable. Las pletinas de hierro forjado originales que coincidían con el nuevo nivel de las piezas se han reutilizado, así como los mechinales de la pared. (no todos).

El Crucifijo se ha sujetado a la pared con una nueva pletina colocada en diagonal de forma que sea imposible verla desde el suelo, quedando la imagen paralela a la pared y no apoyada sobre ella como la encontramos en un principio. El artilugio que tenía en origen se ha eliminado al no considerarlo necesario aligerando el conjunto.

Colocación de la base de la hornacina central con el nuevo anclaje a la pared que hace de tope.

Nuevo anclaje al muro con pletinas de hierro galvanizado hechas a medida. Arranque de la hornacina central.

Nuevo anclaje al muro. Hornacina Lateral izquierda.

Detalles de la elevación de las hornacinas laterales del ático en su nueva colocación una vez eliminado el desplome. Se aprecia la policromía original del XVII. Este dato nos indica que el retablo ya estaba desplomado en el XIX cuando se apareja sin desmontarlo para la nueva re-policromía.

El sagrario estaba vencido hacia la derecha 1,6 cm. Este desnivel que era visualmente evidente se comprobó con un nivel laser.

Se corrigió manualmente utilizando un gato manual y calzando el hueco que quedaba debajo del sagrario con una pieza de madera de pino.

Las esculturas se subieron al retablo con la ayuda de un tráctel y protegidas con planchas de gomaespuma.

Se han anclado con hembrillas sobre taco de plástico al muro y con cadenas sujetas con mosquetones al anverso.

PROTECCIÓN FINAL:

Como protección final se ha aplicado una mano de paraloid B-72 al 3% en toda la superficie del retablo. Esta resina resulta ideal como protección final por su buen envejecimiento, fácil reversibilidad y buenas cualidades ópticas.

TRATAMIENTO PREVENTIVO CONTRA INSECTOS XILÓFAGOS Y TERMITAS.

Aunque el ataque de xilófagos no está en activo se ha realizado un tratamiento preventivo mediante proyección presurizada de un producto insecticida en base gel. Este tratamiento ha sido aplicado por empresa especializada y tiene una garantía de diez años. Se adjunta el informe en el anexo final.

CONSEJOS DE USO Y MANTENIMIENTO DE LA IGLESIA DE SAN VICENTE DE GALILEA

La intervención de restauración debe ir seguida necesariamente, de un programa de controles periódicos que constaten la bondad del procedimiento utilizado, dentro de los márgenes que sirvieron de hipótesis a dicha intervención.

Desarrollamos a continuación una serie de recomendaciones de rutinas de mantenimiento y control de los riesgos de deterioro, atendiendo a los procesos de alteración y a las soluciones adoptadas.

S.Vicente,antes.

S. Vicente, después

Limpiezas.

Únicamente se considerarán adecuadas las limpiezas en seco con instrumentos no abrasivos: plumeros de pluma natural, brochas de pelo suave y aspiradores, sin ningún tipo de producto de limpieza, protector o similar.

El agua queda especialmente contraindicada.

Visitas.

Al estar el retablo a una altura perfectamente accesible para el público, hay que tener especial atención en evitar el contacto directo con las policromías.

Iluminación.

No instalar en el retablo ni en sus proximidades ningún tipo de cableado, sistema eléctrico u otros objetos que puedan originar un incendio u otro accidente de consecuencias imprevisibles.

Ventilación

Una de las principales actuaciones que pueden mejorar en gran medida las condiciones medioambientales de la Iglesia es la ventilación frecuente.

Intervenciones de reparación.

Para las intervenciones de rehabilitación o mantenimiento que pudieran desarrollarse en la Iglesia se aconseja el cierre y aislamiento mediante láminas de papel continuo de los retablos, con el fin de evitar acumulaciones de polvo en el interior.

No resultan adecuadas las láminas de plástico, ya que impiden la ventilación y propician la acumulación de humedad sobre los objetos.

Las acumulaciones de polvo, además de provocar un problema estético, actúan como esponjas absorbentes de la humedad ambiental, que a su vez la traspasan a la superficie en la que se instalan, contribuyendo intensamente en su deterioro.

Controles de cubiertas y fachadas.

Se aconseja la revisión y mantenimiento periódico de cubiertas y fachadas perimetrales de la Iglesia, por el potencial riesgo de filtraciones y/o humedades capilares que pudieran surgir en el futuro.

Se desaconseja cualquier intervención de reparación en el exterior de los muros de la Iglesia, que pudiera causar un aporte extra de humedad y todo tipo de intento de impermeabilizar estos muros, tanto en el interior como en el exterior.

Uso general.

La Virgen, antes

La Virgen, después

Se desaconseja totalmente el uso de velas (excepto las eléctricas) e incensarios en toda la Iglesia.

Queda totalmente prohibido el uso de anclajes de elementos metálicos o de cualquier otro material sobre la superficie que ocupa el retablo.

Entendemos que la consecución de estas recomendaciones de mantenimiento, se encuadra dentro de una labor cotidiana destinada a conservar sistemáticamente las condiciones materiales necesarias de las pinturas murales, asegurando su supervivencia y transmisión futura.

Dependiendo de la atención y el seguimiento realizado sobre ellas, se podrá garantizar la eficacia de los tratamientos de restauración llevados a cabo y el aplazamiento de la necesidad de una nueva intervención.